Fuerzas especiales británicas abordaron el petrolero ruso Smyrtos en el Canal de la Mancha, marcando la primera vez que Londres toma control de un buque de la denominada "flota sombra" rusa. La operación, llevada a cabo por Royal Marines y agentes de una agencia especializada en delitos, duró seis horas. El buque, que supuestamente transportaba petróleo, ha sido anclado frente a la costa sur de Inglaterra. El gobierno británico confirmó la incautación, sin detallar las razones específicas detrás de la acción. Se presume que la intervención está relacionada con el cumplimiento de sanciones internacionales impuestas a Rusia. La situación del Smyrtos y su tripulación está siendo investigada por las autoridades competentes. Este incidente representa una escalada en la presión ejercida por el Reino Unido sobre los activos rusos en respuesta a la guerra en Ucrania.
