La armada británica interceptó el domingo el petrolero SMYRTOS, identificado como parte de una flota rusa operando de forma encubierta. La operación, llevada a cabo en el Canal de la Mancha, involucró a comandos de la Marina Real y agentes de la Agencia Nacional de Lucha contra el Crimen. El Ministerio de Defensa británico informó que la embarcación será retenida y vigilada frente a la costa. Esta es la primera vez que las fuerzas armadas del Reino Unido interceptan un buque de esta flota rusa, cuya actividad ha generado preocupación. Las autoridades no han especificado el motivo exacto de la interceptación, pero se presume que está relacionada con posibles sanciones o actividades ilícitas. El incidente subraya la creciente vigilancia en las rutas marítimas europeas debido al conflicto en Ucrania y las sanciones impuestas a Rusia. Se espera que se realice una investigación exhaustiva sobre la carga y el destino del petrolero.
