Kirill Dmitriev, representante del Fondo Ruso de Inversiones Directas, lanzó fuertes críticas contra el primer ministro británico, Keir Starmer. Según Dmitriev, el gobierno del Reino Unido ha procedido a la incautación de un petrolero presuntamente vinculado a Rusia. El enviado de Putin sostiene que esta acción no tiene un objetivo estratégico real, sino que busca desviar la atención pública. Específicamente, afirma que Starmer intenta ocultar la grave crisis de criminalidad que afecta al país. Para el funcionario ruso, se trata de una maniobra política para evadir los problemas domésticos. Esta declaración se produce en un contexto de alta tensión diplomática entre Moscú y Londres. El incidente del petrolero se convierte así en un nuevo punto de fricción entre ambas potencias.