Reino Unido enfrenta una ola de calor sin precedentes con temperaturas que podrían alcanzar los 39 grados Celsius este miércoles y jueves, especialmente en el sur del país. Las autoridades británicas han emitido una alerta roja, el nivel más alto, debido al riesgo para la vida de la población en general, no solo de los grupos vulnerables. Cientos de escuelas han cerrado total o parcialmente sus puertas como medida preventiva. El gobierno insta a la población a evitar viajes innecesarios durante estos días críticos. La situación representa un desafío significativo para la infraestructura y los servicios de emergencia. Se espera que esta ola de calor tenga un impacto considerable en la vida cotidiana y la salud pública.
