El Reino Unido ha llevado a cabo su primera operación para interceptar un petrolero ruso sancionado, el Smyrtos, en el Canal de la Mancha. La embarcación, identificada como parte de la "flota sombra" rusa, fue detenida por las autoridades británicas. Esta acción representa un endurecimiento de la postura de Londres contra los activos rusos sujetos a sanciones. La interceptación busca hacer cumplir las restricciones impuestas a Rusia tras la invasión de Ucrania. Se desconoce el destino final del petrolero y las consecuencias específicas de la detención. El gobierno británico no ha proporcionado detalles adicionales sobre la operación en este momento. Este incidente subraya los esfuerzos internacionales para presionar económicamente a Rusia.