El Reino Unido detuvo un petrolero en el Canal de la Mancha, sospechoso de pertenecer a una “flota sombra” rusa. Esta flota se utiliza para eludir las sanciones internacionales impuestas a las exportaciones de petróleo de Rusia. El buque interceptado estaría involucrado en prácticas para ocultar el origen y el destino del crudo ruso. Las autoridades británicas no han revelado detalles específicos sobre la carga o el nombre del petrolero. La interceptación se produce en un contexto de creciente presión sobre Rusia para limitar sus ingresos por la venta de energía. Esta acción demuestra el compromiso del Reino Unido con el cumplimiento de las sanciones y la lucha contra la evasión. La “flota sombra” rusa representa un desafío para la aplicación efectiva de las medidas restrictivas.