La Secretaria de Salud del Reino Unido ha pedido un plan urgente para poner fin a la práctica de la “atención en pasillos” para niños, una situación donde los pacientes son atendidos en áreas no destinadas para ello debido a la falta de camas. Este anuncio se produce en anticipación al invierno, un período tradicionalmente de alta demanda para el sistema de salud. Para abordar esta crisis, se ha anunciado una inversión de £140 millones en el sistema de atención urgente de Inglaterra. Esta financiación busca aliviar la presión sobre los hospitales y mejorar la atención a los pacientes. Cooper enfatizó la necesidad de soluciones a largo plazo para evitar que los niños reciban atención en condiciones inadecuadas. El gobierno espera que esta inversión y el desarrollo de un plan integral ayuden a mitigar los riesgos para la salud infantil durante los meses más fríos. Se espera que la inversión fortalezca la capacidad del sistema de salud para atender a los pacientes de manera oportuna y segura.