El gobierno británico ha condenado fuertemente las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien se refirió al Reino Unido como la “República Islámica de Gran Bretaña”. Londres considera estas declaraciones como "absolutamente inaceptables”, marcando una escalada en las tensiones bilaterales. Un portavoz del gobierno británico confirmó que han elevado el asunto a las autoridades israelíes para expresar su descontento. Las palabras de Netanyahu han generado indignación en el Reino Unido, cuestionando el respeto mutuo en las relaciones diplomáticas. Este incidente ocurre en un contexto de crecientes desacuerdos entre Londres y Tel Aviv sobre diversos temas. La polémica surge de una publicación en redes sociales donde Netanyahu utilizó la controvertida frase. Se espera una respuesta formal por parte de Israel ante la protesta británica.