Francia y Reino Unido han finalizado los preparativos para el despliegue de una misión naval conjunta destinada a asegurar el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz. Esta iniciativa surge en un contexto de recientes negociaciones entre Estados Unidos e Irán para reducir las tensiones en Oriente Medio. La coalición, gestada desde marzo, busca garantizar la libre circulación de buques por el estrecho, una vía crucial para el comercio mundial de petróleo, por donde transita aproximadamente el 20% del suministro global. El objetivo principal es restablecer la normalidad en el tráfico marítimo tras un período de incertidumbre y amenazas. Aunque se ha alcanzado un acuerdo entre Washington y Teherán, la presencia de esta fuerza naval se considera un elemento disuasorio adicional. La misión se centra en la seguridad de la navegación comercial y no implica una postura agresiva hacia ningún país.
