El Reino Unido, Francia y Canadá anunciaron el martes la prohibición de importar productos de los asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada. Un ministro británico acusó a Israel de ignorar la "limpieza étnica" de palestinos en la zona. La decisión provocó una fuerte reacción de Israel, que anunció inmediatamente medidas de represalia contra el Reino Unido. Estas restricciones comerciales fueron reveladas por los tres aliados occidentales en respuesta a la política de asentamientos israelíes en Cisjordania y a los informes sobre el aumento de ataques de colonos contra palestinos. Las naciones buscan presionar a Israel para que cambie su política en Cisjordania. Este movimiento representa una postura más firme contra la expansión de los asentamientos israelíes considerados ilegales bajo el derecho internacional.