El gobierno británico anunció la intercepción de un petrolero ruso, el Smyrtos, en el Canal de la Mancha. La operación, que involucró a fuerzas armadas y policiales, duró seis horas y culminó con el abordaje de la embarcación por parte de comandos de la Infantería de Marina Real y agentes especializados de la Agencia Nacional del Crimen. Según el Ministerio de Defensa británico, el Smyrtos está sujeto a sanciones internacionales. La acción se enmarca en los esfuerzos del Reino Unido por hacer cumplir las sanciones impuestas a Rusia. El Primer Ministro Keir Starmer confirmó la operación y el Ministerio de Defensa la calificó como un golpe significativo para el presidente Vladimir Putin. No se han proporcionado detalles sobre la carga del petrolero ni el destino final de la embarcación.
