El Primer Ministro británico, Keir Starmer, anunció su dimisión el lunes, lo que podría llevar a la elección del séptimo líder del país en los últimos diez años. Starmer justificó su decisión argumentando que siempre priorizó los intereses de la nación. Permanecerá en el cargo hasta que se nombre un nuevo líder del Partido Laborista. Andy Burnham, con alta probabilidad de sucederle, juró recientemente como miembro del Parlamento tras una importante victoria en una votación. Burnham ya ha expresado su deseo de ser el próximo Primer Ministro, abogando por una transición "ordenada y responsable". Con 56 años y experiencia en gobiernos anteriores, Burnham es conocido en la política como el "Rey del Norte" y recientemente sirvió como alcalde de Manchester durante nueve años. Su reciente victoria en una elección parcial le permite cumplir con el requisito legal de ser miembro del Parlamento para aspirar al cargo.