El ministro de Defensa británico, John Healey, presentó su dimisión tras desacuerdos con el gobierno sobre el plan de inversión en defensa. Healey, quien asumió el cargo en julio de 2024, argumentó que el plan propuesto por el gobierno de Starmer es insuficiente para las necesidades del país. En su renuncia, declaró no tener otra alternativa ante la situación. La dimisión pone de manifiesto tensiones internas en el ejecutivo en relación con el presupuesto y las prioridades en materia de defensa. El gobierno aún no ha anunciado quién ocupará el puesto dejado por Healey. Este suceso podría generar un debate más amplio sobre el futuro de la política de defensa del Reino Unido. La renuncia se produce en un momento de creciente incertidumbre geopolítica.