El líder de la oposición británica, Keir Starmer, calificó de “imprudentes” los disparos realizados por un buque de guerra ruso en el Canal de la Mancha. Moscú afirma que los disparos fueron una advertencia para alejar un yate de las aguas territoriales del Reino Unido. El incidente ha generado preocupación en Londres y ha sido objeto de críticas por parte de Starmer, quien cuestiona la justificación rusa. Las autoridades británicas están investigando las circunstancias exactas del suceso. Rusia insiste en que su acción fue una medida preventiva para evitar una posible intrusión. El gobierno británico aún no ha emitido una declaración oficial detallada sobre el incidente. La situación subraya las crecientes tensiones en la región.