Un tribunal británico ha condenado a cuatro activistas pro-Palestina a penas de prisión por asaltar violentamente una fábrica de defensa israelí perteneciente a Elbit Systems en 2024. El ataque incluyó el uso de un martillo, resultando en una fractura de columna vertebral a una agente de policía. El juez enfatizó una posible conexión "terrorista" en la motivación del grupo durante la sentencia. Las condenas reflejan la gravedad de los hechos y el daño causado. Los activistas buscaban interrumpir las operaciones de la empresa, criticada por su papel en el conflicto israelí-palestino. Las penas varían en duración, pero implican años de prisión para cada uno de los condenados. El incidente ha generado debate sobre los límites de la protesta y la seguridad de las instalaciones de defensa.