Los responsables políticos de Uganda se enfrentan a una decisión crucial sobre el futuro del régimen fiscal especial otorgado al oro. Durante años, este incentivo se ha justificado como una medida para atraer inversiones al sector. La estrategia consistía en reducir los costos para los inversores en oro, fomentando así su actividad en el país. Sin embargo, ahora surge la pregunta de si este experimento costoso ha cumplido su propósito o si es momento de reescribir las reglas que rigen la riqueza mineral de Uganda. El debate se centra en evaluar si los beneficios obtenidos justifican el costo del incentivo fiscal, especialmente en el contexto de Kampala y a nivel nacional. La situación requiere una revisión exhaustiva para determinar el mejor camino a seguir para el sector aurífero en Uganda.