Samalie Kristensen, nacida en Uganda, dedica su vida a mejorar las vidas de niños vulnerables en África Oriental. A los 52 años, equilibra una carrera a tiempo completo como trabajadora social en Dinamarca con su apasionado trabajo humanitario. Kristensen, madre de cuatro hijos y ávida jardinera, trabaja para apoyar a familias dentro del sistema de bienestar danés. Además, se enfoca en brindar esperanza a los huérfanos en Kampala, Uganda, tendiendo un puente entre dos continentes. Su historia ejemplifica un compromiso global con el bienestar infantil y el poder de la dedicación individual para generar un impacto positivo. Kristensen demuestra que la geografía no es una barrera para la compasión y la acción.

English
Français
Español
हिन्दी
中文