El exalcalde de Kampala, Erias Lukwago, fue presuntamente secuestrado por agentes de las Fuerzas Especiales en su residencia de Wakaliga. Antes de su abducción forzada, Lukwago informó a través de redes sociales que su domicilio estaba rodeado por personal militar uniformado y de paisano. El incidente ha suscitado preocupación sobre la seguridad de periodistas y figuras de la oposición en Uganda. Hasta el momento, se desconoce el paradero de Lukwago y las razones oficiales detrás de su detención. El suceso ha sido ampliamente difundido por medios locales, generando críticas y llamados a la investigación. Este incidente se enmarca en un contexto de tensiones políticas y restricciones a la libertad de expresión en el país. La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de los acontecimientos.