Comunidades en el distrito de Buliisa, Uganda, enfrentan una creciente incertidumbre sobre la posesión de sus tierras ancestrales tras el descubrimiento de petróleo en la región. Residentes como Moses K. Asaba expresan frustración y temor a ser desplazados de las tierras que han habitado por generaciones. La situación pone de manifiesto el potencial conflicto entre el desarrollo económico impulsado por los recursos naturales y los derechos de las poblaciones locales. El descubrimiento petrolero ha generado tensiones sobre la propiedad de la tierra, poniendo en riesgo el futuro de estas comunidades. La falta de claridad en las regulaciones y compensaciones exacerba la preocupación entre los habitantes de la zona. Expertos advierten que la situación podría intensificarse a medida que avance la explotación de los recursos petroleros en Uganda.