Mariam Fauzat Wangadya, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de Uganda (UHRC), se derrumbó en lágrimas durante una reunión del Comité de Comisiones, Autoridades Estatutarias y Empresas Estatales (COSASE). Wangadya relató haber sido objeto de una campaña coordinada de desprestigio durante meses, lo que la había llevado "al límite". La presidenta describió el sufrimiento causado por esta situación, sin detallar aún las fuentes o el contenido específico de la campaña. Su testimonio se produjo durante una comparecencia ante el comité, generando preocupación sobre el clima para los funcionarios públicos en Uganda. El incidente subraya las presiones a las que se enfrentan los defensores de los derechos humanos en el país. La situación pone de relieve la importancia de proteger a las figuras clave en la defensa de los derechos humanos.