El gobierno de Uganda ha reconocido que no cuenta con los recursos financieros necesarios para repatriar a sus ciudadanos varados en el extranjero. Esta admisión se produce a pesar de que la migración laboral genera aproximadamente 2 mil millones de dólares en remesas anuales, siendo una de las principales fuentes de divisas del país. La revelación del Ministerio de Asuntos Exteriores surge en un momento de creciente preocupación por la situación de los ugandeses en el exterior. A pesar de los importantes ingresos generados por los trabajadores migrantes, no existe un presupuesto asignado para operaciones de rescate y repatriación en situaciones de emergencia. Esta falta de fondos plantea serias interrogantes sobre la protección de los ciudadanos ugandeses que trabajan en el extranjero. La situación evidencia una posible falta de planificación y previsión por parte del gobierno en relación con la gestión de la migración laboral.