El alza en los precios de los combustibles en Uganda, oscilando entre 6,300 y 6,700 chelines por litro, está generando preocupación sobre la meta de inflación del Banco Central. Los incrementos afectan significativamente el costo promedio de bienes y servicios, particularmente durante el segundo trimestre de 2026. Datos del Buró de Estadísticas de Uganda (UBOS) revelan que esta situación ejerce una presión considerable sobre la economía. El aumento de los precios del combustible afecta tanto a la gasolina como al diésel. Esta tendencia podría obstaculizar los esfuerzos del Banco Central para mantener la estabilidad de precios. Se anticipa que la inflación continuará siendo un desafío si los precios del combustible no se estabilizan.