Las autoridades ugandesas están intensificando la represión contra la oposición política, con un aumento de arrestos y detenciones militares. El abogado Erias Lukwago, defensor del encarcelado Dr. Kizza Besigye, es el último en ser acusado de traición. Estos acontecimientos sugieren un deterioro de la situación política en el país, recordando periodos anteriores de inestabilidad. Las agencias de seguridad son acusadas de secuestros y torturas de opositores. La comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de estos hechos. La situación actual plantea serias dudas sobre el estado de derecho y las libertades civiles en Uganda. Este incremento de la represión podría desencadenar una crisis institucional más profunda.
