El gobierno de Uganda ha expresado su rechazo a las restricciones de viaje aéreo impuestas debido al brote de ébola. Las autoridades ugandesas califican estas medidas como desproporcionadas en relación con el riesgo real de contagio. Según el país, la aplicación de restricciones generales socava la confianza de aquellas naciones que informan sobre los brotes de manera transparente. Aunque Uganda reconoce la necesidad de mantener la vigilancia sanitaria, critica que se apliquen bloqueos indiscriminados. El país sostiene que estas acciones perjudican la cooperación internacional en salud pública. El comunicado subraya que la transparencia no debería ser penalizada con medidas restrictivas injustificadas. En conclusión, Uganda insta a una gestión de riesgos más equilibrada y basada en evidencias.