La UEFA ha confirmado que el partido de clasificación a la Eurocopa entre Israel e Irlanda se disputará en Hungría, tras meses de deliberación y fuertes presiones por parte de la federación irlandesa. Irlanda había expresado su preocupación por la situación en Gaza y su reticencia a viajar a Israel en las circunstancias actuales. La decisión de la UEFA busca garantizar la seguridad de los equipos y aficionados, evitando así la cancelación del encuentro. Inicialmente, la federación irlandesa solicitó que el partido se jugara en un terreno neutral, argumentando la inestabilidad regional. La UEFA consideró diversas opciones antes de optar por Hungría como sede alternativa. Esta medida busca permitir que la competición continúe sin comprometer la seguridad de los participantes ni la integridad del torneo.