La selección japonesa de fútbol logró una contundente victoria sobre Túnez en la Copa del Mundo, impulsada por el desempeño de Ueda Kise. El delantero marcó dos goles en el partido, convirtiéndose en el primer jugador japonés en lograr un doblete en un solo encuentro de un Mundial. Ueda regresó al torneo con el objetivo de superar la frustración experimentada en la competición anterior, donde sintió una sensación de impotencia. Su actuación demostró su consolidación como el principal delantero de Japón. Este resultado representa un importante paso para las aspiraciones de Japón en el torneo. La victoria y el desempeño de Ueda son considerados un hito para el fútbol japonés.