Giuseppe Moltini, directivo de empresas intermediarias para Uber, ha sido condenado en Milán a tres años y ocho meses de prisión por caporalato, o explotación laboral, de repartidores. La sentencia incluye una indemnización de 440.000 euros a las víctimas. La investigación judicial reveló prácticas de intermediación laboral abusivas a través de las compañías involucradas. Moltini fue considerado responsable de aprovecharse de la vulnerabilidad de los repartidores para reducir costos laborales. Este caso pone de relieve las condiciones precarias que enfrentan algunos trabajadores de la economía colaborativa. La condena representa un precedente importante en la lucha contra la explotación laboral en el sector de la entrega a domicilio. Se espera que la sentencia impulse una mayor regulación y protección de los derechos de los repartidores.