Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) han rechazado categóricamente las informaciones difundidas por diversos medios de comunicación sobre la supuesta transferencia de fondos a Irán. La declaración oficial de EAU califica estas noticias como infundadas y carentes de base factual. El gobierno emiratí no ha proporcionado detalles específicos sobre el origen de las acusaciones, pero insiste en su compromiso con la estabilidad regional. Esta negación se produce en un contexto de tensiones geopolíticas en Oriente Medio y escrutinio internacional sobre las relaciones financieras entre los países de la región. EAU reafirma su política de cooperación internacional y transparencia en sus operaciones financieras. La negación busca disipar cualquier duda sobre su postura frente a Irán y sus posibles vínculos económicos.