El Banco Central de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) impuso una multa de 20 millones de dirhams a una sucursal de un banco extranjero. La sanción se debe a deficiencias significativas y repetidas en los sistemas de prevención del lavado de dinero y la financiación del terrorismo. Además, el jefe de cumplimiento de la entidad financiera recibió una multa de 300.000 dirhams por incumplimiento de sus responsabilidades. La medida subraya el compromiso del regulador con la integridad del sistema financiero emiratí. Las autoridades no revelaron el nombre del banco involucrado. La multa es una señal de la creciente presión sobre las instituciones financieras para reforzar sus controles de cumplimiento. Se espera que esta acción sirva como un precedente para otras entidades en la región.
