La tormenta número 2 se ha intensificado rápidamente tras ingresar al Mar Oriental, alcanzando ahora el nivel 11 con ráfagas de hasta el nivel 13. Esta intensificación representa un peligro significativo para la navegación y las actividades marítimas en la zona. Las olas en las cercanías del centro de la tormenta alcanzan una altura de 7 metros, provocando un estado de mar muy agitado y peligroso. Las autoridades han emitido alertas y recomendaciones a los pescadores y embarcaciones para que eviten la zona y busquen refugio. Se espera que la tormenta continúe su trayectoria hacia el oeste, potencialmente impactando las costas de Vietnam. El seguimiento continuo de la evolución de la tormenta es crucial para mitigar los riesgos y proteger a las comunidades costeras.