El tifón Dolphin ha azotado la isla japonesa de Okinawa con vientos máximos sostenidos de 162 km/h y ráfagas que alcanzan los 216 km/h. Ante la inminente llegada del tifón, China ha cerrado sus puertos en las zonas costeras para garantizar la seguridad. Las autoridades chinas están tomando precauciones extremas para mitigar los posibles daños causados por las fuertes lluvias y los vientos huracanados. Se espera que el tifón continúe su trayectoria y afecte otras regiones de China en las próximas horas. Los residentes en las áreas de riesgo han sido instados a evacuar a lugares seguros y seguir las instrucciones de las autoridades locales. La intensidad del tifón representa una amenaza significativa para la vida y la propiedad en ambas naciones.