La Bolsa de Estambul experimentó un inicio alcista, con un aumento de 7.50 puntos en su índice principal, alcanzando los 1,691.13 puntos. Este crecimiento se atribuye al renovado interés de los inversores en acciones tecnológicas. El sector tecnológico se beneficia del actual superciclo impulsado por la inteligencia artificial. La demanda sostenida en este ámbito está contribuyendo a la recuperación del mercado bursátil turco. Analistas señalan que la confianza en el potencial a largo plazo de la IA es un factor clave. Se espera que esta tendencia continúe en el corto plazo, aunque con posibles fluctuaciones. El índice refleja un optimismo cauteloso en el mercado.
