El vicepresidente turco, Cevdet Yılmaz, y representantes de varios partidos conservadores asistieron a un funeral de estado en Teherán por el fallecido líder supremo de Irán, Ayatollah Ali Khamenei. Khamenei murió en febrero, víctima de ataques aéreos atribuidos a Estados Unidos e Israel, al inicio de la guerra en Medio Oriente. Yılmaz representó al presidente Recep Tayyip Erdoğan en el evento. La asistencia turca subraya la importancia de las relaciones bilaterales entre Turquía e Irán. El funeral fue una ceremonia de estado de alto nivel, reuniendo a dignatarios de diversos países. La muerte de Khamenei se produce en un momento de gran tensión regional. Su legado y el impacto de su muerte en el futuro de Irán y la región son temas de debate.