El ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, ha sido acusado de "incitación al genocidio" por el ministro israelí Ze'ev Elkin (Sa'ar). Las declaraciones de Fidan se produjeron después de que Armenia reconociera el genocidio armenio y afirmara que la humanidad "no puede soportar" a Israel, repitiendo la acusación de que Israel es un "problema" para el mundo. Sa'ar solicitó una condena mundial a las palabras del ministro turco, calificándolas de inaceptables. Este intercambio agrava las ya tensas relaciones entre Israel y Turquía. La acusación se basa en la interpretación de la retórica de Fidan como un llamado implícito a la violencia contra Israel. El contexto del reconocimiento del genocidio armenio por parte de Armenia añade una capa de complejidad a la situación. Se espera que el incidente provoque una mayor presión internacional sobre Turquía y sus políticas exteriores.