La selección turca, que regresaba a un Mundial después de 24 años, fue eliminada inesperadamente en la fase inicial del torneo. La prensa turca ha calificado la derrota como un "shock" y anticipa cambios significativos en el equipo nacional. Se especula con la posible destitución del entrenador Vincenzo Montella debido a los malos resultados. La temprana eliminación representa una gran decepción para los aficionados turcos, que esperaban un mejor desempeño. El revés deportivo ha generado una fuerte crítica a la gestión del equipo y a la estrategia implementada durante el campeonato. Se espera que la federación de fútbol turca anuncie pronto medidas para reestructurar el equipo y buscar nuevos objetivos. La situación es tensa y el futuro de Montella como seleccionador nacional se presenta incierto.
