Turquía ha expresado su fuerte condena al reciente acuerdo de defensa firmado entre Chipre y Francia, calificándolo como una amenaza para la estabilidad regional. El Ministerio de Defensa turco advierte que este convenio podría desestabilizar el Mediterráneo Oriental y poner en riesgo la seguridad de la zona. El acuerdo, denominado SOFA (Status of Forces Agreement), intensifica la cooperación en materia de defensa entre Nicosia y París. Este permite, bajo ciertas condiciones, el despliegue de fuerzas francesas en territorio chipriota. La reacción turca subraya las tensiones existentes en la región, especialmente en relación con las disputas marítimas y los derechos energéticos en el Mediterráneo Oriental. El gobierno turco considera que el pacto complica aún más el panorama geopolítico y podría alimentar nuevas confrontaciones. Se espera que este incidente genere nuevas discusiones a nivel internacional sobre la seguridad en el Mediterráneo.