El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores turco, Öncü Keçeli, manifestó la profunda preocupación de Turquía ante la posible erosión del sistema del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Keçeli acusó la politización de este sistema, sugiriendo motivaciones políticas detrás de ciertas acciones. La declaración se produjo en relación con una reunión del Consejo de Europa sobre derechos de propiedad. Turquía considera que la integridad y la imparcialidad del Convenio Europeo de Derechos Humanos son fundamentales. El gobierno turco teme que la instrumentalización política pueda socavar la efectividad de este tratado internacional. La postura de Ankara subraya la importancia de mantener los principios de justicia y equidad en la aplicación de los derechos humanos en Europa. La declaración refleja una creciente tensión entre Turquía y algunas instituciones europeas en relación con el respeto a los derechos fundamentales.