Turquía está presionando a Grecia para que extradite a personas acusadas de tener vínculos con el movimiento Gülen, una organización religiosa. Funcionarios griegos niegan que la presencia de solicitantes de asilo turcos constituya una red organizada. El Ministro del Interior turco, Mustafa Çiftçi, planteó la cuestión durante una visita a Atenas el 8 de octubre. Esta presión ocurre en un contexto de tensiones bilaterales y acusaciones mutuas. El gobierno turco considera al movimiento Gülen como una organización terrorista responsable del intento de golpe de estado de 2016. Grecia, por su parte, está obligada a examinar las solicitudes de asilo de acuerdo con el derecho internacional. La situación plantea un desafío diplomático entre Turquía y Grecia.