Turquía ha instado a Estados Unidos e Irán a cesar los recientes ataques mutuos, expresando preocupación por una posible escalada del conflicto en Medio Oriente. El ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, manifestó esta inquietud durante una conferencia de prensa en Sofía, señalando que los ataques recíprocos iniciados hace dos días alimentan temores de una intensificación de la guerra en la región. La llamada de Turquía busca evitar una mayor inestabilidad en un contexto ya volátil. El país enfatiza la necesidad de moderación y diálogo entre las partes involucradas. Esta declaración refleja la preocupación turca por las consecuencias regionales de un conflicto prolongado o ampliado. Se busca una desescalada para preservar la seguridad y estabilidad en Medio Oriente.