El ministro de Hacienda y Finanzas turco, Şimşek, anunció el apoyo a inversiones en energías renovables gracias a una financiación de 400 millones de euros del Banco Mundial. Este financiamiento, a largo plazo y con condiciones favorables, busca acelerar la transición energética en Turquía. El objetivo principal es fortalecer la resiliencia del país a través de la diversificación de sus fuentes de energía. La inversión se centrará en proyectos de energía renovable, contribuyendo a la reducción de la dependencia de combustibles fósiles. Şimşek destacó que esta colaboración es crucial para avanzar hacia un futuro energético más sostenible. Se espera que la iniciativa tenga un impacto significativo en la economía y el medio ambiente turcos.