Turquía disminuyó significativamente sus compras de petróleo proveniente de puertos rusos en julio, y se prevé una reducción aún mayor para agosto. Esta decisión se debe a las interrupciones en las exportaciones desde los terminales del Mar Negro, ocasionadas por ataques de drones ucranianos. En julio, Turquía recibió aproximadamente 900,000 toneladas métricas de petróleo ruso, una caída considerable frente a las 1.2 millones de toneladas de junio. Los envíos a través de los puertos del Mar Negro se redujeron a poco más de 300,000 toneladas, comparado con las 600,000 toneladas del mismo período. Los datos provienen de fuentes de comerciantes y datos de envío de LSEG. La situación evidencia el impacto del conflicto en las rutas de suministro energético.