Una familia alemana falleció en Turquía tras la fumigación de un hotel con un insecticida altamente tóxico utilizado para combatir chinches. El propietario del hotel ha sido condenado a 13 años y cuatro meses de prisión por su responsabilidad en el incidente. El dueño de la empresa de control de plagas, responsable de la aplicación del insecticida, recibió una pena de 18 años de cárcel. Las muertes ocurrieron en un hotel donde se intentaba erradicar una infestación de chinches. Las autoridades turcas determinaron que el insecticida utilizado era extremadamente peligroso y se aplicó de manera negligente. Este caso ha generado preocupación sobre la seguridad de los productos químicos utilizados en el sector turístico turco. Las condenas buscan responsabilizar a los implicados y prevenir futuros incidentes similares.