El Ministerio de Asuntos Exteriores turco condenó enérgicamente las recientes incursiones israelíes y disparos de municiones en el sur de Siria, cerca de las Colinas de Golán, lo que provocó el desplazamiento de civiles. La declaración emitida por Turquía califica los ataques contra Quneitra y Daraa como una violación de la integridad territorial, unidad y soberanía de Siria. Ankara considera que estas acciones son inaceptables y contravienen el derecho internacional. La condena turca se produce en un contexto de crecientes tensiones en la región. El gobierno turco no especificó la naturaleza exacta de las incursiones israelíes, pero enfatizó su preocupación por la seguridad de la población civil siria. La situación ha generado inquietud en la comunidad internacional.
