Por tercer año seguido, las autoridades turcas han negado permiso para celebrar la Divina Liturgia el 15 de agosto en el histórico Monasterio de Panagia Soumela, en la región del Mar Negro. Esta prohibición impide a millones de cristianos conmemorar la Dormición de la Virgen María en su lugar tradicional. La negativa afecta a la celebración de un importante evento religioso para los griegos pónticos y la comunidad ortodoxa. El Patriarcado Ecuménico había solicitado autorización para llevar a cabo la liturgia. La decisión ha generado preocupación y críticas sobre la libertad religiosa en Turquía. Esta situación continúa siendo un tema sensible para la comunidad griega y la diáspora. La falta de acceso al monasterio para fines religiosos persiste, generando frustración y debate.