Ankara ha declinado la solicitud de Bagdad para renovar el acuerdo del oleoducto Kirkuk-Ceyhan, una vía crucial para las exportaciones petroleras iraquíes. La decisión turca se tomó a pesar de la petición iraquí de una extensión de un año del acuerdo existente. Un alto funcionario turco señaló que las condiciones actuales no son favorables para la renovación. Este oleoducto ha sido fundamental para que Irak exporte petróleo desde la región autónoma kurda hacia los mercados internacionales. La suspensión del flujo petrolero a través de este conducto, ya interrumpido previamente, podría afectar significativamente la economía iraquí. La falta de renovación del acuerdo plantea interrogantes sobre el futuro de las exportaciones de petróleo de Irak y las relaciones bilaterales con Turquía.