El gobierno turco ha presentado un proyecto de ley en el Parlamento que busca la disolución del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Esta iniciativa abre la puerta al retorno de miles de excombatientes del PKK a Turquía. Se considera un paso crucial para poner fin a un conflicto armado que se extiende desde 1984. El proyecto de ley implica un proceso de desmovilización y reintegración social para quienes renuncien a la lucha armada. La medida representa un esfuerzo significativo por parte del gobierno para buscar una solución definitiva a la cuestión kurda. Se espera que la propuesta genere debate y escrutinio en el Parlamento turco. El objetivo final es lograr la paz y la estabilidad en la región.