La policía turca llevó a cabo una serie de detenciones masivas este martes en la capital, Ankara. En total, fueron detenidas 209 personas presuntamente vinculadas al Estado Islámico (ISIL) y a grupos de extrema izquierda prohibidos. Según la oficina del fiscal de Ankara, todavía se encuentran prófugas 32 personas relacionadas con estas investigaciones. Estas medidas de seguridad se implementaron justo antes de la celebración de una próxima cumbre de la OTAN. El operativo busca neutralizar posibles amenazas terroristas y garantizar la estabilidad durante el evento internacional. Las autoridades continúan el rastreo de los sospechosos que aún no han sido capturados. El despliegue refleja la tensión actual y la vigilancia intensificada en la región.