Colectivos tomaron el control de la marcha en Turín, desencadenando enfrentamientos violentos. Un miembro de Futuro Nazionale fue agredido durante los disturbios que se concentraron en Via Po. Los incidentes provocaron daños significativos, particularmente en la librería Feltrinelli. Lo Russo condenó la violencia como inaceptable, expresando preocupación por la escalada de tensión. La situación en Turín sigue siendo tensa tras los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden. Las autoridades investigan los disturbios y buscan a los responsables de los actos vandálicos. Se reportan heridos leves entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad.