El juicio contra Duane “Keffe D” Davis, acusado del asesinato de Tupac Shakur en 1996, ha revelado que el motivo principal era la venganza. Testigos han declarado que Davis buscaba vengar una agresión sufrida por su sobrino, Orlando Anderson, a manos de miembros del círculo de Tupac poco antes del tiroteo. Según las declaraciones, Davis planeó el ataque y encargó a otros individuos que llevaran a cabo el asesinato en Las Vegas. La fiscalía argumenta que Davis dirigió el tiroteo desde el vehículo en el que viajaba. La defensa, por su parte, busca desacreditar a los testigos y cuestionar la credibilidad de las pruebas presentadas. El juicio continúa y se espera que dure varios meses, atrayendo la atención mundial debido a la fama del rapero asesinado. El veredicto podría finalmente resolver uno de los casos más mediáticos de la historia de la música.