Una cigüeña negra, nacida y equipada con un transmisor en Italia, fue encontrada muerta en Túnez. La ave, identificada como “Cipriana”, era objeto de seguimiento conjunto por parte de Les Amis des Oiseaux en Túnez y el Centro para las Aves Rapaces Amenazadas (CERM) de Italia, instituciones con una larga colaboración. La causa de la muerte se atribuye al impacto con infraestructuras creadas por el ser humano, según las primeras investigaciones. El presidente del CERM, Guido Ceccolini, notificó la desaparición a sus colegas tunecinos. Este incidente subraya los peligros que enfrentan las aves migratorias debido a la expansión de la infraestructura. El caso de Cipriana pone de relieve la necesidad de medidas para mitigar el impacto de las construcciones en la fauna silvestre. La noticia fue reportada inicialmente por Kapitalis.